sábado, 7 de enero de 2012

Balance de los 1/16 de copa del Rey. Osasuna y Barça siguen adelante con comodidad

Sin haber tampoco demasiadas sorpresas, sí que es cierto que al menos este año sí hubo alguna más que el año pasado cuando, recordemos, no hubo ningún equipo de segunda división B y sólo dos de segunda A clasificados para octavos de final. Este año, al menos, hubo dos equipos de segunda B (Mirandés y Albacete) y otros dos de segunda A (Alcorcón y Córdoba). Si bien parece que si no caen Barça y/o Madrid, no ha habido sorpresas, lo cierto es que caigan equipos como Atlético o Villarreal ante segundas B sí que son sorpresas. El año pasado por estas fechas emitía mi queja porque la copa del Rey no fuera un sorteo puro. Pues bien, al menos este año lo es, aunque sólo sea desde octavos de final (como veremos más adelante). Pero un paso es un paso

El Barça hizo los trabajos ante el Hospitalet ya en la ida, aunque se dejó cierta incertidumbre para el encuentro de vuelta, puesto que sólo pudo ganar por 0-1 en el campo del equipo de Segunda B (golazo de Iniesta). La vuelta se jugaba justo después de regresar de Japón de ganar el mundialito de clubes y era el último partido del año, pero los de Guardiola no se relajaron y le hicieron 9 goles (9-0) al conjunto catalán (goles de Pedro, Iniesta -que terminaría lesionado-, Xavi, 2 de Cuenca, 2 de Thiago y 2 de Tello).

En cuanto a Osasuna, se enfrentaba a un conjunto de segunda división pero que acaba de descender de la primera categoría, el Almería. El primer encuentro se jugó en tierras almerienses y Osasuna dio un recital para dejar la eliminatoria sentenciada. Nos impusimos por 1-3 con goles de Lekic, Nekounam y Annunziata en la primera parte (Marcelo Silva hizo el gol del Almería en la segunda parte). El encuentro de vuelta se convirtió, pues, en un puro trámite. Aún así, yo estuve ahí viendo el 1-1 final (goles de Lamah para Osasuna y Goitom para el Almería).

Respecto al actual campeón, el Real Madrid, como el Barça, también jugaba ante un Segunda B (en este caso la Ponferradina) y encarriló la eliminatoria en el encuentro de ida ganando por 0-2. En la vuelta en el Bernabéu el resultado fue 5-1 a favor de los merengues. Las mayores sorpresas de estos dieciseisavos de final fueron las eliminaciones de Atlético y Villarreal ante sendos segundas B (Albacete y Mirandés, respectivamente). El Atlético perdió ambos encuentros ante el equipo manchego (2-1 en la ida y 0-1 en la vuelta), mientras que el Villarreal logró empatar en Miranda de Ebro (1-1) aunque sucumbió de manera sorprendente por 0-2 en el Madrigal. Curiosamente, ambos conjuntos echaron a sus técnicos tras este varapalo (Manzano en el Atlético y Garrido en el Villarreal). Las otras sorpresas de estos dieciseisavos de final fueron las eliminaciones de Zaragoza y Betis a manos de equipos de una categoría inferior, Alcorcón y Córdoba, respectivamente.

Respecto al resto de favoritos, todos consiguieron su clasificación con mayores o menores problemas. El Sevilla se impuso en ambos encuentros al San Roque de 2ªB. El Valencia, tra empatar 0-0 en el Carranza en la ida, se impuso con claridad en Mestalla en la vuelta para eliminar al Cádiz. El Athletic logró imponerse también en ambos encuentros a un clásico como el Oviedo. El resto de equipos clasificados fueron Levante (imponiéndose al Deportivo de la Coruña), Espanyol (haciendo valer su mayor categoría ante el Celta) y, por último, en los 4 enfrentamientos entre equipos de primera división, Mallorca, Racing, Málaga y Real Sociedad se impusieron a Sporting, Rayo, Getafe y Granada, respectivamente.

De hecho, ya se ha producido el sorteo para los octavos de final, por lo que ya sabemos los enfrentamientos que tendremos en esa ronda. No sólo eso, si no que sabemos cómo serán los cruces hasta la gran final. Estos son los enfrentamientos que se podrán disfrutar en octavos de final:

Albacete - Athletic

Alcorcón - Levante

Mirandés - Racing

Real Madrid - Málaga (una de las eliminatorias más atractivas)

Real Sociedad - Mallorca

Barcelona - Osasuna (mis dos equipos enfrentados entre sí, mala suerte)

Córdoba - Espanyol

Valencia - Sevilla (la eliminatoria más atractiva. a priori)

De la disposición de los cuadros, ya sabemos que no se volverá a repetir la final del año pasado puesto que Barça y Madrid se cruzarían en cuartos de final (por lo que tendríamos un nuevo doble enfrentamiento en este mes de Enero). También sabemos que de darse este clásico en cuartos, el encuentro de vuelta se jugaría en el Camp Nou. Por otro lado, los cuadros están totalmente desbalanceados puesto que Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia´, Osasuna, y Levante están en el mismo lado del cuadro, por lo que uno de estos siguientes equipos (Albacete, Athletic, Mirandés, Racing, Real Sociedad, Mallorca, Córdoba o Espanyol) estarán en la gran final. Excelente oportunidad para Athletic o Espanyol.

La lástima es que Barça y Osasuna se enfrenten entre sí. Pocas opciones para el equipo rojillo, pero intentaremos aprovecharlas.

¡AUPA OSASUNA! y ¡VISCA EL BARÇA!

viernes, 6 de enero de 2012

No nos bajamos de la nube. Osasuna - Villarreal: 2-1

Osasuna siguió con la dinámica ganadora que ha adquirido en las últimas jornadas y despidió el año (sin tener en cuenta el trámite de copa del rey ante el Almería) con una nueva victoria que les deja en quinta posición con un colchón importantísimo con los puestos de descenso (que, no nos olvidemos, sigue siendo el principal objetivo de este equipo). Y lo más importante es que, esta vez sí, logramos la victoria jugando bien al fútbol y a pesar de habernos visto por debajo en el marcador a pocos minutos del final del partido.

Mendilibar salió con todo lo que tenía: 3 delanteros arriba (Ibrahima, Lamah y Nino); Puñal, Neko y Raúl en el centro del campo y la defensa titular salvo la presencia de Satrústegui en el lateral izquierdo. Pero parece que el chaval se está ganando un puesto en el equipo. Desde luego, con partidos como este, no me extraña. La primera parte no fue excesivamente buena por parte de ninguna de los dos equipos. Se vieron dos estilos totalmente diferentes: por un lado el fútbol control del Villarreal y por otro el fútbol más directo de Osasuna. Lo cierto es que el Villarreal trata de jugar como el Barça pero le falta profundidad y ese estilo sin profundidad se convierte en poco productivo. A pesar de no ser una buena primera parte, tampoco se vio un mal partido y vimos ocasiones en uno y otro lado, aunque tampoco ninguna excesivamente clara. No es de extrañar que al descanso llegáramos con el 0-0 inicial. Lo peor, de todos modos, fue la lesión de Raúl García, por el que tuvo que entrar Timor. En cualquier caso, el canterano respondió perfectamente al reto.

En la segunda mitad vimos los 3 goles del partido y se vio una muy buena segunda parte, especialmente de Osasuna. Nekounam estuvo cerca de hacer el primero con un disparo fortísimo desde la frontal con la pierna izquierda. Nino también tuvo sus oportunidades a lo largo de todo el partido, pero el menudo delantero no está en una buena racha últimamente. El Villarreal buscaba sus opciones al contragolpe y se acabó encontrando con el 0-1 tras una buena jugada colectiva culminada por Marco Rubén. Tremendamente injusto el resultado visto lo visto. Nada más hacer el gol, Garrido hizo un cambio defensivo y Mendilibar un par de cambios ofensivos. Ahí estuvo una de las claves de la remontada. 10 minutos después de encajar el gol y cuando aún quedaban 15 minutos para el final, hicimos el empate: centro desde banda izquierda de Lamah y el balón, tras rebotar en un defensa, le llega a Ibrahima, que no perdona delante de Diego López. El senegalés, por cierto, hace su quinto gol de la temporada. La segunda clave de la remontada rojilla estuvo en otro cambio de Garrido. Hizo un nuevo cambio defensivo y encima lo hizo con un córner en contra. Resultado: gol de Sergio de excelente cabezazo en ese mismo córner y Garrido rectificando su error con un nuevo cambio (esta vez ofensivo) justo después. Pero ya era tarde, sólo quedaban 10 minutos de encuentro y Osasuna, animado por su hinchada, supo mantener el resultado sin sufrir excesivos problemas.

Al final, 2-1 y terminamos el año en liga en una más que meritoria 5ª posición con 25 puntos (10 por encima de los puestos de descenso). Esto vendría a significar que sólo nos restan 17 puntos para alcanzar el objetivo: la permanencia. Ahora se trata de ir partido a partido y si seguimos viéndonos ahí arriba con el paso de las jornadas, pues ya podremos empezar a pensar en cotas mayores. Pero de momento es muy pronto. Ahora es momento de marcharnos de vacaciones de Navidad con la satisfacción del trabajo bien hecho y con la sensación de ser una de las revelaciones de la liga. El Villarreal, por su parte, tiene mala pinta. Después de Navidades, tocará pensar en el duelo ante la Real Sociedad en Anoeta.

¡AUPA OSASUNA!

Nueva exhibición blaugrana. Santos - Barcelona: 0-4

El Barcelona se volvió a proclamar otra vez como campeón del mundo. Por primera vez, lo hizo en Japón y, por primera vez, lo hizo imponiéndose a un equipo brasileño, rompiendo de este modo ambos gafes. Si hace dos años se logró el título imponiéndonos in extremis y en la prórroga al Estudiantes argentino, en esta ocasión nos impusimos con una superioridad aplastante al Santos brasileño, un equipo que se suponía era mejor que el Estudiantes.

Esta vez sí que pude ver el partido y lo cierto es que disfrute muchísimo con el juego de los chicos de Guardiola. Dieron un auténtico recital y en un escaparate universal. Lo primero que sorprendió es que volvimos a salir con una defensa de 3 en lo que ya viene siendo una práctica muy habitual en esta temporada. Parecía una locura atreverse a jugar con defensa de 3 ante un equipo con un contragolpe con Ganso y Neymar, pero Puyol, Piqué y Abidal demostraron que con concentración todo es posible. Pero es que además de centro del campo hacia adelante eran todo centrocampistas (incluyendo en ese grupo al todojugador Messi). La tripleta de arriba la formaban Iniesta, Cesc y Messi. Esto estaba marcado por las bajas de Villa y Alexis, pero da la sensación de que Guardiola quiere hacer ver que eso de jugar con 10 centrocampistas (que siempre se ha considerado una utopía) no lo es tanto. Lo cierto es que la movilidad del equipo (cualquier jugador ofensivo aparecía por cualquier parte del campo) volvió loco al Santos.

El partido fue un monólogo de posesión blaugrana desde el primer minuto (no es una novedad). El Santos trataba de responder con rápidas transiciones, especialmente en los pies de Neymar, pero no llegaba con peligro a las inmediaciones de Valdés. De este modo, estaba claro que el primer gol era pura cuestión de tiempo, y así fue: Xavi asisitió para que Messi batiera con una sutil vaselina al portero brasileño. El crack argentino no había aparecido en semifinales (no hizo falta), demostrando que se reserva para las grandes citas. Él fue el encargado de abrir la lata en la final con un gol que, por cierto, hace que haya marcado en las 6 competiciones, igualando la marca que consiguió por primera vez su compañero Pedro hace un par de temporadas. El Barça siguió con su martilleo insistente y sólo 7 minutos después Xavi sentenciaba la final tras asistencia de Alves. El de Terrasa, por cierto, se marcó un partidazo y se ganó muchos votos para un hipotético balón de oro que ya sabemos que no ganará porque tiene a su lado a un extraterrestre, Messi. Tras ese gol, el Barça bajó algo el ritmo, pero justo antes del descanso hizo el tercero (obra de Cesc) para terminar de sentenciar la final. Por cierto, estuve enchufado a Twitter durante el encuentro y la torcida brasileña fue muy crítica con Ramalho por el planteamiento de Santos en la primera mitad. Lo cierto es que esperaba más del Santos, aunque es justo reconocer que el Barça jugó tan bien que así es muy difícil hacer nada.

No sé si porque efectivamente Ramalho rectificó y arengó a los suyos en el descanso o simplemente porque el Barça bajó mucho el ritmo (no hacía falta mantenerlo), pero la imagen del Santos fue bastante mejor en esta segunda parte. De hecho, Neymar tuvo su ocasión en un mano a mano ante Valdés, pero el portero demostró por qué es uno de los mejores del mundo evitando el gol cantado. Aún así, el partido continuó en su gran mayoría en plan monólogo blaugrana. Lo más destacable de esta segunda parte llegó en el minuto 82, con el cuarto y definitivo gol del Barça: inolvidable regate de Messi al portero rival.

Al final, contundente y merecido 4-0 para certificar un nuevo título para las vitrinas del Barça (y ya van…). Más fácil de lo que parecía a priori y demostrando que el juego made in Barça está de moda y es más que válido. Por otro lado, Messi volviendo a demostrar una vez más que es, con diferencia, el mejor jugador del mundo (y ya van…), Xavi demostrando que es un jugador superlativo y Guardiola sorprendiendo día a día. En líneas generales, muy buen partido de todo el equipo. No hay mejor forma de acabar el año, aunque sabemos que todavía debemos cumplir el trámite de la vuelta de los dieciseisavos de copa del rey ante el Hospitalet (nada más volver).

Por cierto, se trata del post número 200 sobre el Barça, así que no hay mejor forma de celebrarlo que con un título de campeón del mundo. Ojalá en los siguientes aniversarios podamos seguir celebrando títulos!

¡AUPA OSASUNA! y, hoy más que nunca, ¡VISCA EL BARÇA!

martes, 3 de enero de 2012

Una cómoda victoria, pero demasiado cara. Al Sadd - Barcelona: 0-4

El Barça se ha clasificado para la final del mundial de clubes, pero el precio pagado ha sido demasiado caro. Se intuía a priori que las semifinales ante el equipo catarí Al Sadd era un encuentro asequible y que no debía causarnos demasiados problemas. Futbolísticamente, eso se cumplió, pero el destino nos tenía reservado un desenlace cruel. En un partido que prácticamente fue como un entrenamiento con rival, perdimos a David Villa para toda la temporada. Es probable que incluso se pierda la Eurocopa!

Ciertamente, no pude ver el partido por el horario en que se jugaba: un viernes a la mañana no es el mejor de los horarios para ver un partido para alguien que trabaja. Por lo tanto, poco podré comentar acerca del encuentro.

Guardiola, a pesar de saber que se trataba de un rival claramente inferior y que en apenas unos días se jugaba la final ante el Santos brasileño (un rival de mucha mayor entidad), sacó un once plagado de titulares (incluidos, por ejemplo, Valdés, Puyol, Iniesta o Messi). Aún así, reservó a piezas importantes como Alves, Piqué, Busquets o Xavi. El partido fue desde el principio un monólogo blaugrana. Sin embargo, el partido no se abrió hasta que el portero rival cometió un grave error que echó por tierra todo el planteamiento defensivo planteado por el entrenador rival: un balón fácil se le escapó de las manos y Adriano lo aprovechó para hacer, casi sin querer, el primero. Con ese 1-0 en el marcador, se produjo la jugada desafortunada del partido: en un balón peleado por Villa, el asturiano se rompió la tibia y tuvo que retirarse en camilla. Alexis hubo de entrar en su lugar. Antes del descanso, sin embargo, el Barça terminó de sentenciar el encuentro: nuevo gol de Adriano con la colaboración (nuevamente), aunque menos descarada, del portero rival.

La segunda mitad fue un mero trámite a pasar para estar en la final del domingo. Todavía dio tiempo a que llegaran 2 goles más del equipo culé: Keyta y Maxwell fueron los autores. Desgraciadamente, también hubo tiempo a que Alexis tuviera que retirarse del campo lesionado (lesión muscular). Recordemos que el chileno había sido el que había entrado al campo por Villa, así que mala suerte para él. No parece nada grave, en cualquier caso, y creo que fue más por precaución que por otra cosa. El que se quedó sin marcar, a pesar de que jugó los 90 minutos fue Messi. El argentino jugó al tran-tran y pareció reservarse para la final. Ahí sí que le necesitaremos al 100%.

Ahora toca pensar ya en la final del domingo ante el Santos brasileño. Toca romper el maleficio de Japón y los equipos brasileños: nunca hemos ganado el mundialito de clubes en Japón y siempre hemos perdido la final ante equipos brasileños (el Sao Paulo cuando el Dream Team y el Internacional de Porto Alegre más recientemente). El único título que tenemos lo conseguimos en Catar y ante un equipo argentino. ¡MUCHA SUERTE!

¡AUPA OSASUNA! y ¡VISCA EL BARÇA!

Meritorio empate para continuar con la racha. Málaga - Osasuna: 1-1

Llegaba el equipo en una muy buena racha a la Rosaleda, pero también lo hacía con numerosas bajas, especialmente en el centro del campo, donde no estaban 2 de nuestros mejores hombres en este inicio de temporada: Raúl García y Nekounam. Si a esto le unimos que nos enfrentábamos a un conjunto con uno de los presupuestos más altos de toda la liga y con unas expectativas iniciales mucho mayores que las nuestras a priori, no se puede decir que el empate cosechado sea malo. Por un lado, seguimos con esa buena racha (un empate lejos del Sadar no puede ser mal resultado nunca) y, por el otro, mantenemos el pulso ante uno de los posibles rivales en la lucha por los puestos de Europa, si es que somos capaces de mantener este ritmo a lo largo de lo que todavía queda de temporada.

Las bajas condicionaron el once de Mendilibar, que tuvo que jugar con dos no habituales en el centro del campo, el canterano Timor y el sevillano Lolo. La otra novedad era que volvía a contar con Satrústegui en el lateral izquierdo y Roversio se tenía que situar en el lateral derecho por las bajas de Damiá y Bertrán. Un equipo realmente de circunstancias. El Málaga fue superior a Osasuna durante todo el encuentro. Eso no se puede negar. Era el equipo de la costa del Sol el que llevaba el ritmo del partido y el que gozaba de las escasas ocasiones que se vieron en la primera mitad. Tampoco fueron ocasiones excesivamente claras. Se trataba sobre todo de lanzamientos lejanos sin demasiado peligro para Andrés. La primera ocasión realmente clara del partido la tuvo Duda que no supo aprovechar en boca de gol un pase de la muerte de Isco. Esa ocasión dio pie a los minutos más locos del partido. Esa ocasión ocurrió en el minuto 28. En el minuto 30, Osasuna hizo su primer acercamiento con un lanzamiento de Timor por encima del larguero. 2 minutos después la tuvo Rondón y en el 33 Monreal (ex de Osasuna) se encontró con el palo en su disparo. Sólo 2 minutos después Osasuna hizo el 0-1 al aprovechar Ibrahima un barullo en el área. Demasiado premio para Osasuna, pero así funciona el tema de las dinámicas y la dinámica en la que nos encontramos ahora mismo es muy positiva. Justo antes del descanso estuvo a punto de hacer Ibrahima el segundo aprovechando un nuevo error de la zaga local.

En la seunda mitad, el Málaga intensificó su nivel y pasó a dominar por completo el encuentro, mereciendo el empate y, probablemente, también la victoria. Isco se echó el equipo a sus espaldas y fue el gran artífice de la gran segunda parte de su equipo. Primero avisaron Cazorla y Rondón y poco después Seba Fernández volvía a fallar una nueva ocasión en boca de gol tras gran jugada de Rondón. Isco en el 67 tampoco acertó por milímetros y un minuto después Rondón sacaba un remate de su compañero Juanmi que parecía que se colaba. Parecía que al Málaga le había mirado un tuerto y no iba a ser capaz siquiera de empatar. Pero sólo un minuto después, Isco se sacó un pase excepcional de la manga para Sergio Sánchez y este puso nuevamente el balón al centro para que Juanmi hiciera el empate a puerta vacía. Más que justo premio para el equipo de Pellegrini. Sin embargo, no aprovecharon la dinámica del empate y bajaron el ritmo y permitieron respirar un poco a los rojillos, que no sufrieron tanto como en los primeros 25 minutos de segunda mitad. Sólo un par de acercamientos fruto de la presión local de los últimos minutos le hicieron sufrir, pero supimos hacerlo y mantener el empate.

Un empate valiosísimo por tratarse de un empate lejos de nuestro campo, ante un equipo supuestamente superior y porque nos permite mantenernos en ese cómodo séptimo puesto, 7 puntos por encima del descenso y a sólo 2 de los puestos europeos. Mantenemos el buen nivel de resultado, aunque seguimos sin jugar nada bien al fútbol. Lo cierto es que hemos tenido bastante suerte en estos dos últimos partidos, ante el Betis y el Málaga. Debemos mejorar mucho en el juego, pues, y esperamos hacerlo ya en el último partido de liga del año, el próximo, en casa ante el Villarreal. No nos podemos engañar, aunque la trayectoria del conjunto amarillo este año está siendo bastante desastrosa, no podemos negar que se trata de un equipazo y no nos pondrá las cosas nada fáciles.

¡AUPA OSASUNA!

lunes, 2 de enero de 2012

Y volvemos a responder. Real Madrid - Barcelona: 1-3

Y llegó el gran clásico de la temporada, del siglo, del milenio. Los dos mejores clubes, con los mejores jugadores, los mejores entrenadores, actualmente en el mundo se volvían a enfrentar. Esta vez la cita era en el Bernabéu, en liga, en la primera vuelta. El Barça llegaba con la soga al cuello porque llegaba con 6 puntos de desventaja, por lo que el partido era importantísimo para el Barça. Por mucho que tanto desde Madrid como de Barcelona se le hubiese intentado quitar hierro al asunto, diciendo que era un partido más y que ocurriera lo que ocurriera no era trascendente, lo cierto es que una victoria madridista hubiera supuesto prácticamente el final de la liga.

Y lo peor de todo es que el partido empezó de la peor manera posible. Nada más comenzar el partido, llegó el primer gol del partido, obra de Benzemá. Esto es lo que ocurrió tal cual desde el pitido del árbitro: sacamos nosotros de centro y, presionados por el Madrid y en nuestro afán de siempre de jugar el balón siempre, el balón acabó llegando a Valdés que al intentar abrir hacia Abidal se equivocó y le dio el balón a Di María, este a Özil y el tiro de este lo repelió Busquets con tan mala suerte que el balón acabó llegando al delantero galo, quien, a placer, perforó la portería culé. No había transcurrido ni un minuto de partido y el partido ya se ponía más que cuesta arriba. El Barça respondió con un balón robado por Messi a Ramos, pero la diferencia estuvo en que Casillas respondió con un paradón estratosférico al disparo raso y ajustado del argentino. El Barça no estaba cómodo en el partido y a todos se nos pasó por la cabeza que estábamos perdiendo el tren de la liga. El Madrid tampoco es que estuviera jugando un partidazo, pero su presión incomodaba lo suficiente a los chicos de Guardiola y eran ellos los que llegaban con algo más de peligro. La primera clave del partido estuvo en el minuto 24, cuando Cristiano falló incomprensiblemente un balón franco. Ese fallo marcó un antes y un después. Sólo 5 minutos después llegó el gol del empate: Messi hace de las suyas y se va de Lass, Alonso y Ramos y mete un balón al hueco para Alexis, quien desde fuera del área bate de disparo duro a Casillas. La sorpresa del planteamiento inicial de Guardiola fue la inclusión del chileno en detrimento de Villa y, visto lo visto, le salió bien la jugada a Guardiola. Más adelante haré una referencia a la batalla táctica entre ambos entrenadores, pero ya adelanto que fue una victoria clara del técnico de Sant Pedor. Tras el gol de Alexis, lo único reseñable que ocurrió antes del descanso fue que el Madrid reclamó una segunda amarilla para Messi que, francamente, parecía excesiva.

La segunda parte fue una demostración del estilo del Barça sobre el del Madrid. El Barça superó desde la posesión la presión madridista, el equipo merengue se partió en 2 y hubo momentos de verdadero baile. La primera ocasión de la segunda parte, eso sí, fue del Madrid en un lanzamiento de falta de Cristiano que atajó sin problemas Valdés. Pero a los 7 minutos, el Barça se encontró con el segundo gol en un disparo de Xavi desde fuera del área que tocó en Marcelo y se envenenó sin que Casillas pudiera hacer nada. Ese gol dio la tranquilidad necesaria al Barça para hacer su juego y pasó a dominar la posesión. Eso y una seguridad defensiva brutal (partidazo, una vez más, de Puyol y Piqué) fueron las claves del encuentro. Aún así, la segunda clave del encuentro estuvo en el minuto 64: nuevamente, Cristiano falló una ocasión más que clara con un cabezazo solo ante Valdés que incomprensiblemente mandó fuera. Sólo un minuto después, el Barça hacía el tercero en una contra perfecta conducida por Messi, culminada por un centro de Alves desde la derecha y un cabezazo sublime de Cesc. Un gol que olía a sentencia. El resultado pudo ser mayor, pero dio la sensación de que el Barça jugaba al ralentí, como dosificándose para el munidialito de Japón (a donde se iban nada más acabar el partido, por cierto). Aún así, Valdés respondió a las mil maravillas ante un disparo de Kaká. En los últimos minutos, el paseo fue si cabe más destacable y Casillas sostuvo a su equipo, que se dejó ir. Al final, 1-3 y el Barça que vuelve a responder a las mil maravillas en una nueva final y se rengancha al tren de la liga.

Visto desde otra perspectiva, este partido estaba marcado como un doble duelo personal: duelo de estrellas (Cristiano vs Messi) y de entrenadores (Mourinho vs Guardiola). Vamos a detenernos unas líneas en estos dos duelos:



  • Ni Cristiano ni Messi tuvieron su día. De hecho, me atrevo a decir que ambos jugaron un mal partido, pero lo que les diferenció es que la estrella del Barça, pese a hacer un mal partido, fue importante un dos de los 3 goles de su equipo, mientras que el portugués no hizo nada bien. Por lo demás, Messi perdió muchísimos balones y por momento se le vio perdido en la maraña defensiva del Madrid y la única que tuvo (tras el fallo de Ramos) se la sacó Casillas con un paradón. Por su parte, a Crsitiano le pasó algo parecido a lo de Messi (nunca estuvo cómodo), pero es que además tuvo dos ocasiones muy claras que falló cuando no suele fallarlas. Ni siquiera hizo emplearse a Valdés. Si he de ponerles nota, les pondría un 3 al portugués (suspenso) y un 5 al argentino (aprobado justito). Se esperaba mucho de ambos y ninguno de los dos respondió.


  • Respecto al duelo de entrenadores, hubo un claro ganador: Pep Guardiola. Le ganó la batalla al técnico portugués y supo reaccionar con el devenir del partido, cosa que Mourinho no supo. Mucho se había hablado en la previa de si Guardiola se iba a atrever a salir con el 3-4-3 en el Bernabéu, que si era un suicidio o no. Pues bien, Guardiola NO salió con el 3-4-3 si no con una defensa de 4. Lo que ocurre es que al encontrarse tan pronto con el gol en contra tuvo que reaccionar y decidió apostar por el 3-4-3 (subiendo la posición de Alves). Es decir, sí, jugó casi todo el partido con 3-4-3. Lo que ocurre es que era un 3-4-3 ingeniosísimo porque a la hora de defender Busquets retrasaba su posición y se incrustaba en el puesto de central, desplazando a Puyol más hacia el lateral derecho. Por su parte, Mourinho planteó el partido de manera valiente (presión muy arriba) y le salió bien (con ese gol en el primer minuto), pero permitió que los suyos recularan con el paso de los minutos sin ser capaz de hacer nada para evitarlo. Tampoco acertó en los cambios: ni Kaká, ni Khedira ni Higuaín fueron capaces de cambiar el sino del partido. Si he de ponerles nota, le daría un 9 al técnico del Barça (sobresaliente) y un 4 al del Madrid (no aprueba por poco).

De este modo, el Barça sale del Bernabéu como líder (aunque ya sabemos que es ficticio porque el Madrid tiene un partido menos) y viaja directamente a Japón a intentar traerse un título más de campeón del mundo ante, principalmente, el Santos de Neymar. Es hora de centrarse ya en el mundialito y adaptarse al cambio de hora, cambio de clima, etc… La pena es que no se puede disfrutar de una victoria tan importante como se merecería.

¡AUPA OSASUNA! y ¡VISCA EL BARÇA!

Demostrando que hay futuro. Barcelona - BATE Borisov: 4-0

En el partido inmediatamente anterior a la gran final del Bernabéu el Barça demostró al mundo que no sólo es un equipazo en la actualidad, si no que también parece tener un futuro próximo francamente esperanzador. Bien es cierto que el rival era el debilísimo BATE Borisov bielorruso, pero el Barça se pegó un auténtico partidazo jugando con 9 jugadores procedentes de la cantera (y de ellos, 6 jugadores habituales del Barça B). En total, en los 90 minutos, 12 jugadores de la cantera disputaron algún minuto. Y lo mejor de todo es que no se notó en exceso. El estilo de juego fue el mismo y jugamos francamente bien.

Ya desde el primer instante comenzamos el cerco a la portería bielorrusa. Al minuto 2, Rafinha tuvo la primera ocasión tras un muy buen pase de Cuenca. A los 10, a los 12, a los 17 a los 21, el Barça rondaba el primer gol por medio de Rafinha, Sergi Roberto y Cuenca. En el minuto 30 y en el 33 las ocasiones ya fueron clarísimas (otra vez en los pies de Rafinha y Sergi Roberto) y daba la impresión de que el primer gol era cuestión de minutos. Y así fue. En el minuto 35, Sergi Roberto (por fin) hacía el primero de la noche tras una buena jugada colectiva y asistencia de Pedro. Con ese único gol se llegó al descanso. Por cierto, el dato de posesión era tan brutal como si estuvieran jugando “los mayores”: 70%.

En la segunda parte, el guión fue muy similar. Si cabe, el dominio del Barça fue todavía mayor. A los 5 minutos de la reanudación, Pedro estuvo a punto de hacer el segundo tras asistencia de Sergi Roberto. 6 minutos después, Sergi Roberto (excepcional toda la noche) se plantó mano a mano ante el portero rival tras un pase de tacón de Rafinha, pero no supo conretar. El segundo gol acabó llegando en el minuto 59, pero antes de eso aún hubo tiempo a un gol anulado a Fontás y una ocasión clara de Pedro. El segundo gol acabó siendo obra de Montoya (a lo Alves) tras pase de Cuenca. El Barça estaba haciendo ya un fútbol de alta escuela y sólo 4 minutos después llegó el tercero, de pedro de tacón tras nueva asistencia de Cuenca (muy bien también toda la noche). El Camp Nou disfrutó de un partidazo excepcional con los chavales que habitualmente juegan en el Mini Estadi. Aún hubo tiempo para un cuarto gol tras un penalti a Cuenca que se encargó de transformar Pedro. Minutos antes, el propio Cuenca había mandado un balón al palo. Se quedó sin gol el chaval, pero se marcó un partido genial. Con ese 4-0 y unas sensaciones excelentes se terminó el partido.

De este modo, terminamos la fase de grupos de la Champions como primeros de grupo (ya lo habíamos certificado en la jornada anterior, de hecho) y dando sensación de que estamos creciendo. Ahora sí, ya es momento de tener la mente 100% en el partido del Bernabéu (ya la teníamos, como demuestra el hecho de que la mayoría de los jugadores que estarán en Madrid no estuvieron ni convocados en este encuentro). Nuestra situación en liga hace que sea más que una final en la que no nos vale más que la victoria. Desde luego, necesitaremos toda la suerte de la que podamos disponer. Yo desde aquí les mando mi porción. ¡SUERTE!

¡AUPA OSASUNA y ¡VISCA EL BARÇA!