martes, 27 de diciembre de 2011

Mi primer partido, un bodrio. Osasuna - Rayo: 0-0

Como ya sabemos, llevo toda la temporada sin haber podido ver un solo partido en casa de mi equipo, Osasuna. Por eso, el partido ante el Rayo (pese a ser un partido de lo peorcito que se puede ver hoy en día en la liga española) era tan importante e ilusionante para mí: era mi primer partido de la temporada. Esa ilusión inicial acabó tornándose en una desolación final bastante evidente, puesto que el partido que había presenciado había dejado mucho que desear y porque, además, particularmente, el partido de los rojillos había sido malo, muy malo. Tenía mucha ilusión por ver a jugadores nuevos como Andrés, Raitala, Rubén, Raúl García, Nino o Ibrahima (todos ellos partían de inicio ante el Rayo y a estos se sumaron Timor y Lamah), pero me quedé con las ganas, porque si me quedara con lo visto este domingo, las sensaciones serían muy malas, y ya me han dicho que no debo tomar este encuentro como referencia, que habíamos estado jugando bien (a ratos, al menos).

Y es que el partido de Osasuna ante el Rayo fue muy malo. Sólo nos salvó la evidente falta de pegada del equipo madrileño que, con mucha probabilidad, les va a costar luchar por el descenso hasta el final (cuando, por juego, probablemente, merezcan tener menos agobios). Tampoco es que el Rayo fuera un ciclón sobre el Sadar, pero sí que se vio que querían y sabían jugar al fútbol combinando (que ya es mucho más de lo que se vio por nuestra parte) y tuvieron sus ocasiones para haberse llevado los 3 puntos (probablemente, lo merecieron). La primera mitad fue un monólogo de posesión del Rayo y suyas fueron las dos únicas ocasiones de esa primera parte: un cabezazo de Piti y un tiro en posición muy forzada de Movilla (tras un espectacular pase de Lass). El guineano, por cierto, fue una auténtica pesadilla en ambas bandas y demostró porque está siendo una de las sensaciones de este inicio de liga.

Poco varió en la segunda mitad y continuó siendo el Rayo el que dominó el guión del partido. Osasuna parecía no saber (o no poder) dar respuesta a ese dominio rayista, ni siquiera con el aliento de su incansable afición. Sólo un disparo entre los 3 palos (de Nekounam) es un muy pobre bagaje para un equipo que está jugando en casa ante un recién ascendido. El Rayo, por su parte, gozó de la ocasión más clara del encuentro en un disparo de Lass que rozó el larguero. Lo mejor de todo fue el pitido final del colegiado y el hecho de no haber perdido los 3 puntos. De este modo, podemos decir que continuamos sin perder en nuestro estadio y seguimos con cierto colchón sobre los puestos de descenso. La lástima es que perdimos una muy buena oportunidad de hacer mayor aún ese colchón y que encadenamos dos encuentros consecutivos (en Bilbao ante el Athletic y este ante el Rayo) dando malas sensaciones en nuestro juego. La próxima jornada nos toca viajar a Barcelona a enfrentarnos al Espanyol. A ver si podemos cambiar esta dinámica y ganar, por fin, fuera de nuestro estadio.

¡AUPA OSASUNA!

domingo, 11 de diciembre de 2011

En casa seguimos intratables. Barcelona - Zaragoza: 4-0

El Barça volvió a demostrar un día más que, en casa, se trata de un equipo prácticamente intratable. Salvo el pequeño bache sufrido en ese empate a cero con el Sevilla (recordemos, aquel día que Varas se rencarnó en Casillas), lo cierto es que cuenta sus encuentros por goleadas y no ha recibido todavía ningún gol. Ante el Zaragoza, a priori, estábamos ante un partido propicio para continuar con la racha. Ya sí fue. Esta vez fueron 4 goles a favor y volvimos a mantener la portería a cero. Como diría aquel, sin recibir ocasiones, es difícil recibir goles (no imposible, ojo).

El Barça salió dominador ya desde el primer minuto, con Messi, Alexis y Cuenca arriba, pero tampoco concretaba su aplastante dominio en ocasiones excesivamente claras. La más clara fue en un balón al corazón al área al que no llegó Messi por milímetros y del que tampoco se supo aprovechar Alexis en el balón suelto en el segundo palo. La lata hubo de abrirse en una jugada a balón parado: saca una falta lateral Xavi y cabezazo de Piqué en el área pequeña para hacer el primero de la noche. Era el minuto 18, por lo que se desvanecía cualquier esperanza del equipo maño de poner al equipo culé nervioso por el paso de los minutos y se intuía lo que acabó ocurriendo: nueva goleada culé. El segundo gol del Barça llegó minutos antes del descanso, obra de Messi con la derecha a pase de Cesc, pero ya antes había merecido ese y tal vez más goles. Fueron minutos de auténtico agobio para el Zaragoza y en el que Roberto se ganó el sueldo ante los disparos de Messi, Cesc, Alexis y compañía. Al final de la primera parte se llegó con un escueto pero contundente 2-0. Del Zaragoza, nada de nada que destacar (más allá de las paradas de Roberto).

Por si cabía alguna duda de que el guión de la segunda mitad pudiera ser diferente, el Barça volvió a salir en plan arrollador y ya en el primer minuto Roberto le volvió a sacar un mano a mano a Cesc. Eso sí, el Zaragoza tuvo el primer y único acercamiento del partido en un disparo desde fuera del área de Lafita que ni siquiera cogió portería. El tercer gol blaugrana llegó a los 10 minutos, gracias al pundonor de Puyol (asistencia de Keyta tras excelente pase al hueco de Cesc). Con ese 3-0, el ritmo del Barça decayó y pareció querer únicamente que pasaran los minutos (recordemos que esta jornada llegaba después de una maratoniana jornada FIFA). De este modo, sólo un balón que se le marchó fuera a Iniesta por un suspiro cabe destacar antes del cuarto de la noche. El cuarto gol fue obra de Villa tras una buena jugada por banda derecha de Cuenca. Y nada más. Aún quedaban 15 minutos hasta el final del encuentro, pero nada más hubo que destacar en el mismo.

Con este 4-0, mantenemos el buen nivel exhibido en casa a lo largo de la temporada y nos mantenemos a 3 puntos del Madrid. Ahora nos toca jugar la final de Milán (nos jugamos el primer puesto de grupo ante el equipo rossonero) y la próxima jornada en liga será en Getafe (campo nada fácil, por cierto). Pero por el momento, 100% mentalizados en el encuentro de Champions ante un pedazo de equipo como es el Milán. Partidazo.

¡AUPA OSASUNA! y ¡VISCA EL BARÇA!

sábado, 10 de diciembre de 2011

Fin de semana de pesadilla. Real Madrid - Osasuna: 7-1 Athletic - Barcelona: 2-2

Jornada horrorosa de domingo. No sólo Osasuna cayó goleado de manera estrepitosa ante el Madrid en el Bernabéu, si no que el Barça sólo pudo empatar en el último instante en San Mamés ante el Athletic, haciendo que la ventaja con el Madrid crezca ya a los 3 puntos, cosa que en una liga tan igualada como esta puede resultar decisiva. Se trató de un domingo extraño puesto que Osasuna y Madrid se enfrentaban a las 12.00 y el Barça lo hacía 8 horas después, a las 20.00. Dado que todavía estaba en México, no pude ver el partido de los rojillos (casi mejor, visto lo visto), pero sí que ve el partidazo de San Mamés.

Pero empezaremos por orden cronológico. Osasuna recibió un nuevo varapalo en su visita al Real Madrid. Si el Barça nos hizo 8 en su día, el Madrid pareció no quedarse atrás y nos hizo 7, que pudieron ser cualquier número que se os ocurra. El horario tan extraño podía hacer pensar que fuera una pequeña ventaja para Osasuna (al fin y al cabo, el Madrid pocas veces en su historia habrá jugado en este horario matutino), pero no lo fue, ni mucho menos. El Madrid salió desde el primer instante dispuesto a pasar por encima de Osasuna y lo consiguió. A pesar de que el primer gol no llegara hasta mediada esa primera parte, lo cierto es que el Madrid lo mereció mucho antes. Khedira, Di María y Cristiano avisaron antes de que el portugués hiciera el primero de la mañana: excelente centro de Di María (que acabaría dando 3 asistencias en la primera mitad, antes de acabar lesionado al comenzar la segunda) y cabezazo franco de Crsitiano. Lo cierto es que tal vez Andrés pudo hacer algo más, pues se quedó a media salida. En la siguiente jugada, Di María cruzó en exceso en el mano a mano ante Andrés. Sin hacer nada por merecerlo, Osasuna se acabó encontrando con el gol del empate a la media hora: Raúl García demuestra ser el más listo y saca rápido una falta aprovechándose que los jugadores madridistas se encuentran rodeando al árbitro quejándose por la falta señalada y cede para que Ibrahima bata por bajo a Casillas. Injusto empate, pero empate al fin y al cabo. Sin embargo, poco duró la alegría puesto que sólo 3 minutos después Pepe hizo el segundo tras un nuevo centro de Di María. Además, antes de acabar el descanso, llegó el tercer gol que terminaba de matar el encuentro: nueva asistencia de Di María e Higuaín que se fabrica un auténtico golazo. A punto estuvo de llegar el cuarto, pero el disparo de Özil acabó repelido entre Andrés y el palo.

Ese 3-1 ponía muy cuesta arriba el encuentro, y más tras el penalti y expulsión de Satrústegui (doble amarilla) que ocurrió a los 8 minutos de la reanudación: penalti clarísimo del canterano rojillo sobre Özil y Ronaldo se encarga de transformar la pena máxima para hacer el cuarto. Antes, eso sí, Di María se había marchado en camilla lesionado, dando entrada a Benzemá. Por su parte, el primer acercamiento peligroso de esa segunda mitad había sido de Osasuna, en las botas de Nino. Si no lo estaba ya, el partido terminó de morir con ese cuarto gol merengue y además quedándonos con un jugador menos. En pocos minutos, el Madrid hizo aún mayor la goleada con el tercer gol de Ronaldo (nuevo hat-trick para el argentino) y el primero de Benzemá. Era el minuto 62 y olía a goleada de escándalo, pero el Madrid bajó el ritmo (como no queriendo hacer leña del árbol caído) y sólo hicieron un gol más, obra de Benzemá nuevamente. Al final, 7-1 y balance de 15-1 escandaloso en los enfrentamientos ante Barça y Madrid.

6 horas después del final de ese partido, comenzaba el partido del Barça en la Catedral ante el Athletic. Partidazo en la cumbre en uno de los clásicos de la liga, sabiendo además que no nos podíamos permitir un tropiezo tras la nueva victoria madridista. El partido estaba totalmente marcado por la tremenda tromba de agua que había caído en Bilbao en las horas previas al encuentro y que seguía cayendo y no defraudó a nadie. Como diría Jesulín, en 2 palabras: par-tidazo.

Mientras se pudo jugar al fútbol, es decir en la primera mitad, se vio un verdadero partidazo, lleno de intensidad, de vigor, de buen juego, de imprecisiones, de jugadas precisas y preciosas. Lo dicho, un verdadero partidazo. El Athletic le planteó un partido lleno de presión al Barça, lo que incomodó durante gran parte del encuentro a los hombres de Guardiola, que no se sintieron realmente cómodos en ningún momento. Por otro lado, Messi e Iniesta tampoco tuvieron su día, por lo que así es si cabe más difícil. Y eso que el Barça salió muy bien al campo, tratando de meter el primer gol que le diera mayor confianza en el encuentro. Así, ya en el minuto 3 una doble pared entre Adriano y Xavi estuvo a punto de convertirse en el primer gol del encuentro, pero el disparo del brasileño salió demasiado blandito. Iraizoz salvó 10 minutos después a su equipo en un mano a mano con Messi y acto seguido fue Valdés el que atajó un disparo de Ander. El disparo era un ida y vuelta tremendo con una intensidad increíble. Así, hasta que en el minuto 20, una jugada desgraciada marcada por la adversa climatología, comenzó a decantar el partido: Susaeta se aprovecha del desafortunado resbalón de Mascherano para llevarse el balón por banda izquierda y deja atrás para que Ander haga un golazo ante el que nada pudo hacer Valdés. El canterano blaugrana recibía un gol casi 900 minutos después. Alves tuvo el empate justo después y volvió a salvar Iraizoz, pero acto seguido un excepcional centro desde banda izquierda de Abidal, lo aprovechó Cesc para hacer el empate con un excepcional cabezazo. El empate llegaba sólo 4 minutos después del gol del Athletic. De ahí al descanso, fue el Barça el que rondó el segundo más que el Athletic, aunque siguió siendo un partidazo por ambas partes. Sobre todo Messi e Iniesta rondaron el gol que ponía por delante al Barça. Por su parte, el Athletic estuvo cerca en una ocasión de Muniain tras un pase genial de Ander. También hubo un más que posible penalti de Adriano que el árbitro (ni el linier) no vio. De este modo, al descanso se llegó con 1-1 y la sensación de que estábamos viendo un partidazo.

En la segunda parte, todo quedaba marcado por el estado del campo: había seguido lloviendo y el campo estaba realmente pesado, el balón no rodaba. Conforme pasaban los minutos, el campo se volvía más pesado y el partido cada vez era más trabado. Por esta razón, el Barça trató de ir a buscar el segundo desde el comienzo de la segunda mitad, pero sin suerte. Iniesta y Messi volvieron a evidenciar que no era su día de cara a puerta. Así pasaban los minutos hasta que una nueva jugada infortunada a la salida de un córner, acabó en el segundo gol del Athletic: gol en propia puerta de Piqué tras una serie de carambolas en el área pequeña. Era el minuto 80 y al Barça le entraron las prisas porque veía que se le escapaba la liga. Por eso, tuvimos 4 ocasiones claras antes del gol del empate final. Messi, Villa, Iniesta y otra vez Villa tuvieron ocasiones para hacer el empate en esa avalancha blaugrana, pero no parecía que hoy fuera el día de los atacantes del Barça. El Athletic se quedó con 10 por doble amarilla de Amorebieta ya en el minuto 90 y en el saque de esa falta llegó el gol de Messi que empataba el encuentro, aprovechando un nuevo barullo causado por el estado del terreno de juego. El Barça salvaba un punto in extremis en un campo muy difícil en una situación muy complicada.

De este modo, jornada nefasta para mis intereses: Osasuna pierde en el Bernabéu (previsible), pero lo hace de manera nuevamente estrepitosa (como ya ocurriera en el Camp Nou). Por lo tanto, nueva victoria cómoda del Madrid, máximo rival del Barça en la lucha por el campeonato liguero. Y, por otro lado, nuevo pinchazo del Barça, aunque fuera un empate en un campo tan difícil como San Mamés y fuera rescatando un punto en el último suspiro. Así las cosas, el Barça queda ya a 3 puntos de distancia del Madrid (muchos puntos en un liga tan complicada como esta) y Osasuna se queda en una agradable décima posición a 5 puntos de los puestos de descenso.

Pero como la vida sigue, toca lamerse las heridas, pensar en lo que se ha hecho mal y corregirlo y pasar página. De momento, toca pensar ya en la próxima jornada de liga: el Barça recibe al Zaragoza en un choque a priori propicio para recuperarse de este pinchazo y Osasuna recibe al Rayo en un duelo directo en la lucha por evitar descender. Lo mejor de todo, lo podré ver ya de vuelta en casa!!

¡AUPA OSASUNA! y ¡VISCA EL BARÇA!

viernes, 9 de diciembre de 2011

El Barça apunta al primer puesto con un nuevo hat-trick de Messi. Viktoria Plzen - Barcelona: 0-4

El Barça dio un paso enorme en su afán de terminar la jornada de grupos de la Champions en primera posición. Recordemos que en la primera jornada sufrimos un pequeño traspiés al empatar en casa ante el Milán, lo que hacía que no pudiéramos cometer ningún error en los siguientes encuentros. Pues bien, en lo que era el último partido antes del trascendental encuentro ante el Milán en San Siro, viajábamos a la República Checa a enfrentarnos al débil Viktoria Plzen sin margen de maniobra. El resultado no pudo ser mejor: victoria cómoda y holgada y el Milán que empata de manera sorpresiva en Bielorrusia ante el BATE, haciendo que nos valga el empate en San Siro en la próxima jornada para ser primeros.

El Barça salió decidido a imponerse desde el primer instante y Messi tuvo la primera ocasión del partido. El árbitro, por su parte, se comió un claro penalti a Cesc en el minuto 12. El Plzen reaccionó a ese empuje inicial blaugrana y con un par de contragolpes bien lanzados puso en apuro la portería defendida por Víctor Valdés. Pero el punto de inflexión del encuentro llegó en el minuto 21: penalti a Messi y roja para el defensa checo. El propio Messi se encargó de transformarlo en el que era su gol número 200 con la zamarra del Barça. Ese gol y esa tarjeta roja terminó por matar el partido y cualquier atisbo de opción que pudieran tener los checos de sacar algo positivo. En varias ocasiones estuvo el Barça muy cerca de hacer el segundo (Messi y Cuenca especialmente). Al final, ese segundo gol llegó justo antes del descanso tras una muy buena combinación entre Adriano y Messi culminada por el argentino (¡quién si no!). De este modo, se llegaba al descanso con 0-2 y el equipo local con un jugador menos, por lo que el partido estaba ya más que decidido.

En la segunda parte fue el Barça el que siguió estando más cerca del gol. Nada más salir de vestuarios, Cesc estuvo muy cerca de hacer el tercero. El portero checo también se lució ante un remate de Messi y Thiago mandó su cabezazo al travesaño. El Viktoria también pudo hacer su gol, pero la volea se le marchó desviada al delantero del equipo checo. Al final, Cesc encontró premio e hizo el tercero de cabeza tras un muy buen centro de Cuenca. Al final, cuando el partido ya moría, Messi acabó añadiendo un nuevo hat-trick a su ya dilatada carrera, tras un pase de tacón de Piqué.

Al final, 0-4 y clasificación a octavos lograda. Ahora toca dirimir si lo haremos como primero o como segundo de grupo, y esto se decidirá en el partido de San Siro donde, tras el sorprendente empate del Milán ante el BATE, nos vale el empate, en principio. Pero para eso aún faltan un par de jornadas de liga, por lo que toca volver a centrarnos en el campeonato doméstico. De momento, el próximo domingo viajamos a la siempre difícil cancha de San Mamés, donde nos esperará el renovado Athletic de Bielsa con el cuchillo entre los dientes.

¡AUPA OSASUNA! y ¡VISCA EL BARÇA!

jueves, 8 de diciembre de 2011

Bajando al líder de su nube. Osasuna - Levante: 2-0

El Levante cayó por primera vez en toda la temporada y tuvo que hacerlo en el campo de Osasuna. El equipo rojillo, con sus armas (básicamente empuje y ganas) logró imponerse al que hasta el momento era el líder de la liga y se había mantenido invicto. Y lo hizo por 2 goles a 0, dejando bien claro que el Sadar no va a ser fácil para ningún equipo este año.

El Levante salió con fuerzas, con la confianza que le daba su inmaculada trayectoria hasta el momento en la liga. El primer acercamiento a área rival fue de Osasuna, pero Ibrahima no pudo controlar un balón que lo hubiera situado en posición franca ante Munúa. Sin embargo, las primeras grandes ocasiones del encuentro fueron levantinas, y en casi todas ellas el protagonista fue el mismo, Koné. En la primera, Andrés respondió de manera fantástica y en la segunda el cabezazo del marfileño se marchó fuera directamente. El sino del partido lo empezó a cambiar Cejudo, quien, para bien y para mal, fue el máximo protagonista del partido. El extremo derecho de Osasuna respondió al dominio del Levante con un par de jugadas individuales que hicieron despertarse a Osasuna y a la afición. Especialmente llamativa fue una jugada en la que arrancó con fuerza desde su propio campo marchándose de todo jugador rival que le salía al paso, acabando en un disparo que se marchó fuera por no mucho. A partir de ese momento (minuto 16, más o menos), Osasuna se hizo con el control del partido y empezó a merecer ponerse por delante en el marcador. El justo premio llegó en el minuto 39 cuando un disparo con la zurda de Cejudo desde fuera del área terminó envenenándose al pegar en un defensa y se convirtió en el primer gol de la tarde. Osasuna (y particularmente Cejudo) obtuvo un justo premio a su dominio. La lástima es que en la celebración de ese gol Cejudo vio la amarilla por quitarse la camiseta. Esa amarilla, a la postre, acabaría suponiendo su expulsión muy pronto en la segunda mitad. No terminó siendo decisivo, pero pudo serlo y esas cosas debemos evitarlas. Eso sí, antes de que terminara la primera parte, Nino puso el segundo tras aprovechar un barullo en el área. Tal vez demasiado premio para lo visto en los primeros 45 minutos, pero a caballo regalado no le mires el diente, dice el refrán. Además, es cierto que Osasuna estaba mereciendo la victoria parcial.

Osasuna comenzó la segunda parte bien posicionado en el campo, como dispuesto a mantener el resultado (y si podía ser, aumentarlo) sin tener excesivos sobresaltos. Suyos fueron los primeros acercamientos de esta segunda mitad. Sin embargo, a los 10 minutos Cejudo vio su segunda amarilla y el equipo rojillo se quedó con 10, por lo que tocaba sufrir durante casi 40 minutos. A raíz de esa expulsión fue el Levante el que pasó a dominar por completo el encuentro y suyas fueron las ocasiones más claras de ahí al final del partido. Eso sí, el equipo valenciano se mostró como un equipo blando arriba en este partido (síntomas que, probablemente, no había dado hasta ese momento). Daba la sensación de que da igual el número de minutos que se jugaran el Levante iba a ser incapaz de marcar un gol en esa tarde. Y eso que su entrenador acabó volcando a su equipo sobre la portería de Osasuna, acabando con defensa de 3 y muchos jugadores ofensivos. Los minutos pasaron irremediablemente y el resultado no se movió.

Al final, 2-0 y 3 puntos importantísimos para Osasuna. Por nuestra parte, seguimos mostrando un buen nivel en los encuentros de casa (donde seguimos sin conocer la derrota) y, tras el empate cosechado en la última jornada en Getafe, hemos conseguido 7 de los últimos 9 puntos, lo que nos deja en una cómoda octava posición con 14 puntos (6 por encima del descenso). Por parte del Levante, se pinchó su sueño y pierde el liderato en Pamplona (liderato que recoge el Madrid), pero no se le puede restar ningún mérito al equipo granota. La próxima jornada para Osasuna es dificilísima, pues rinde visita al Bernabéu, pero bueno, esperemos poder aprovechar este buen momento y plantarle cara al líder (como hicimos hoy).

¡AUPA OSASUNA!

viernes, 2 de diciembre de 2011

Volvió Messi, volvió el mejor Barça. Barcelona - Mallorca: 5-0

El Barça retornó a la senda que nos tenía acostumbrado este año en casa: buen juego, victoria fácil (goleada) y marcador a cero. Tras el traspiés sufrido en el último partido en casa ante el Sevilla, y tras la victoria pírrica en Granada, el Mallorca era un rival propicio para recuperar las buenas sensaciones y así fue. Nuevo 5-0 y exhibición de fútbol. Además, Messi se volvió a reencontrar con el gol. De ahí el título del post: volvió Messi, volvió el mejor fútbol al Camp Nou. Con el argentino enchufado todo es mucho más fácil.

Y eso que el partido empezó con un susto: el Barcelona (como casi siempre) tenía el dominio del partido desde el primer minuto de juego, pero el primer acercamiento peligroso fue en un contragolpe del Mallorca en el minuto 6 que Joao perdonó de manera incomprensible solo ante Valdés. Sólo 6 minutos después llegaría la jugada que cambió definitivamente el partido: penalti clarísimo del Mallorca por manos de Nsue. No le tembló el pulso a Messi (a pesar de que todavía estaba muy reciente su fallo en el último minuto ante el Sevilla) y el argentino batió a Aouate con un lanzamiento imparable a la escuadra. Además, en el minuto 21 llegaba el segundo obra nuevamente de Messi tras asistencia de Adriano. De este modo, el encuentro quedaba encarrilado y el equipo culé podía jugar de manera mucho más tranquila. Messi hizo el tercero antes del descanso tras un excepcional centro de Alves. Adriano y Villa tuvieron ocasiones muy claras para haber hecho que el resultado al descanso fuera aún más contundente, pero al intermedio se llegó con ese 3-0. Hat-trick de Messi para finiquitar el partido.

Como suele ocurrir en estos casos, la segunda mitad se convirtió en un mero trámite. El único interés radicaba en ver cuántos goles iba a acabar haciendo el Barça (y, en particular, Messi) y si lograría continuar manteniendo la puerta a cero como en toda la temporada. Esto último sí lo logró (y sin excesivos problemas). En cuanto a goles metidos, pues acabaron siendo 5, aunque Messi no hizo ninguno de los dos que se produjeron en esta segunda parte. El cuarto gol fue obra del chaval Isaac Cuenca tras un gran pase al hueco de Thiago. El canterano se está convirtiendo en una de las sensaciones de la temporada con su irrupción totalmente inesperada (me recuerda a los casos de Busquets o Pedro, a quienes Guardiola se los sacó prácticamente de debajo de la manga). El quinto pudo llegar mucho antes con el par de ocasiones de Messi o la de Piqué (las 3 clarísimas), pero acabó llegando en el último suspiro por medio de Alves con un disparo estratosférico desde fuera del área.

Al final, nueva “manita” en el Camp Nou. Los aficionados del Camp Nou se estarán mal acostumbrando… De este modo, tras un par de resultados no del todo positivos (empate en casa y victoria por la mínima en Granada), volvemos a la senda del triunfo convincente y mantenemos el ritmo del Madrid, manteniéndonos a un punto. Ahora toca volver a centrarnos en la Champions, donde no nos podemos permitir un pichazo en Plzen si queremos poder optar al primer puesto de grupo. Ya volveremos a pensar en la liga, porque lo cierto es que el encuentro en Bilbao del próximo fin de semana se las trae…

¡AUPA OSASUNA! y ¡VISCA EL BARÇA!

jueves, 1 de diciembre de 2011

Interesante empate en el Colisseum. Getafe - Osasuna: 2-2

Tras la importante victoria de la jornada anterior en casa ante el Zaragoza, viajábamos a Getafe en un nuevo partido importante para nuestra particular temporada. Y nos volvimos con un empate muy suculento, aunque claro, tal y como transcurrió el partido, tal vez podíamos haber sacado un resultado aún más beneficioso. Pero bueno, nunca está mal empatar en los encuentros fuera de casa, sobre todo si en casa sumamos de 3 en 3 (lo que se llama “la media inglesa”). Esa media, desde luego, nos acabaría dejando muy cerca de los puestos de Europa (con total seguridad, lejos de los puestos de descenso, que es y debe ser nuestro objetivo).

Y es que el partido comenzó de manera excepcional para nuestros intereses: en el minuto 7, Raúl García centró con la zurda y un cabezazo totalmente inocente de Ibrahima acabó convirtiéndose en el primer gol del partido, gracias a la colaboración del portero del Getafe (resbalón incluido). El Getafe no acusó el gol y buscó el empate de manera inmediata, aunque sin éxito. Diego Castro y Miku fueron los más activos en esa búsqueda del gol del empate, aunque en ningún momento encontraron premio. De este modo, Osasuna llegaba al descanso con un resultado favorable de manera casi inverosímil: sólo habíamos gozado de una pseudo-ocasión (la que acabó suponiendo el gol de Ibrahima) por 4 o 5 del equipo local. Pero el fútbol es así de injusto de vez en cuando y en este caso esa injusticia nos favorecía. 0-1 al descanso.

En la segunda parte, entró en el campo Güiza, quien, a la postre, acabaría siendo vital en el partido. Él fue quien hizo el empate a uno tras aprovechar un balón suelto en la frontal con un disparo excepcional desde fuera del área. El Getafe encontraba un justo premio a su esfuerzo cuando, curiosamente, menos lo estaba mereciendo. Eso sí, poco duró la alegría a la afición local, porque sólo 5 minutos después Ibrahima puso nuevamente por delante a Osasuna: esta vez sí, cabezazo excepcional a nuevo centro de Raúl García ante el que nada puede hacer el portero local. Eso sí, Güiza todavía no había dicho su última palabra tampoco e hizo el empate a 2 a 15 minutos del final con un nuevo cabezazo espléndido a centro de Miguel Torres. Aún gozó el Getafe de una doble ocasión increíble para haberse llevado el partido, pero primero Andrés respondió a la perfección al disparo desde el punto de penalti de Miku y luego Diego Castro se entretuvo en exceso.

Por lo tanto, al final, empate a dos goles. Tal vez, el Getafe mereció mejor premio (o, dicho de otra manera, Osasuna mereció menos), pero lo cierto es que el punto significa que continuemos con la línea ascendente que recuperamos en la última jornada ante el Zaragoza y, además, sirve para tener encarrilado el golaveraje particular ante el equipo azulón. Ahora toca ya pensar en el próximo partido: recibimos en casa al sorprendente líder, el Levante. Esperemos bajarles de la nube en la que viven actualmente.

¡AUPA OSASUNA!